Autor: Autor: Dra. Aída Grandioux – Odontóloga en Madrid
Mi intención con este artículo es que resolvamos todas esas dudas y miedos. Vamos a ver los tipos de anestesia dental en odontología, cómo funcionan y cuánto dura.
¿Qué es la anestesia en odontología?
La anestesia local dental consiste en bloquear temporalmente la sensibilidad en una zona concreta de la boca. Este medicamento se inyecta de manera local y su objetivo principal es evitar el dolor (analgesia) durante un tratamiento dental y así poder realizar el procedimiento que sea sin que el paciente sufra ninguna molestia, lo que hace que además esté más tranquilo y cómodo.
La anestesias dentales locales son muy seguras, efectivas.
¿Por qué es importante la anestesia dental?
Porque ir al dentista no debería ser una mala experiencia.
No es que sea importante. Es que es básica. Gracias a la anestesia dental podemos realizar tratamientos como empastes, endodoncias, extracciones, implantes dentales u otras cirugías, sin que el paciente sienta ningún dolor durante el proceso.
La anestesia dental no solo elimina el dolor, también ayuda a reducir la ansiedad y permite realizar tratamientos con mayor precisión y comodidad. Cuando estáis relajados y tranquilos, todo el procedimiento resulta más sencillo tanto para vosotros como para nosotras.
Tipos de anestesia y sus ventajas en odontología
Existen diferentes tipos de anestesia que podemos emplear en odontología y cada una se utiliza según el tratamiento y las necesidades del paciente.
Tipo 1: Anestesia local
Es la más utilizada en odontología y seguramente la que más conoces.
La anestesia local bloquea la sensibilidad en una zona concreta de la boca mientras permaneces completamente despierto. Se administra mediante una pequeña inyección cerca del área que vamos a tratar.
Se utiliza habitualmente en tratamientos como:
- Empastes
- Endodoncias
- Extracciones dentales
- Implantes
- Limpiezas profundas
- Tratamientos periodontales
- Injertos de hueso y encía
La principal ventaja de este tipo de anestesia dental es que actúa muy rápido y permite realizar el tratamiento sin dolor mientras el paciente mantiene la conciencia en todo momento.
Una de vuestras mayores preocupaciones suele ser “el pinchazo”. Pues bien, deciros que desde que yo soy dentista he usado antes de “pinchar” una anestesia tópica, que aplico previamente en la mucosa, y ésta queda adormecida. Además, las agujas que empleamos son extremadamente finas. Así, no notáis NADA.
Tipo 2: Sedación consciente
La sedación consciente es una técnica muy utilizada en pacientes con miedo al dentista o en tratamientos más largos.
En este caso, el paciente permanece despierto, pero en un estado de relajación profunda. Es decir, puedes responder si te hablamos, pero estás mucho más tranquilo y relajado durante todo el procedimiento.
La sedación puede administrarse por vía oral, intravenosa o mediante óxido nitroso, dependiendo del caso.
Nosotras en Clínica Dental Fleming intentamos reducir la ansiedad del paciente explicando cada paso y demostrando que no sufren molestia o dolor en ningún momento. Es la mejor manera, pero en pacientes con alto grado de ansiedad tanto la sedación consciente con medicamentos vía oral (esto basta para controlar la ansiedad de muchos pacientes) como por vía intravenosa (con la presencia de un anestesista) nos ayudan a neutralizar ese miedo incontrolable.
Las ventajas que nos ofrece la sedación consciente son:
- Elimina la ansiedad
- Hace que el tratamiento se perciba más corto
- Ayuda a pacientes con fobia al dentista
- Permite realizar tratamientos complejos de forma más cómoda
Muchos pacientes salen diciendo algo parecido a: “¿Ya hemos terminado?”.
Tipo 3: Anestesia general
La anestesia general es la menos empleada en odontología y se reserva para casos muy concretos.
Con este tipo de anestesia el paciente permanece completamente dormido durante el tratamiento. Normalmente se utiliza en cirugías complejas, pacientes con necesidades especiales o tratamientos muy extensos.
Este procedimiento siempre debe realizarse en un medio hospitalario y supervisado por un anestesista especializado.
¿Cómo se administra la anestesia dental?
Hemos visto que los tipos de anestesia son locales, sedación consciente y anestesia general.
Vamos a entender anestesia dental como anestesia local. Dentro de los anestésicos locales tenemos, según su vía de administración:
TÓPICOS: Se aplican sobre la mucosa (gel o spray), de manera que queda dormida la capa superficial de la misma y así logramos que no sintáis el “pinchazo”.
“INYECTADOS”(PERINEURAL): Con agujas extremadamente finas infiltramos el anestésico local dental. En pocos minutos toda la zona a tratar empieza a adormecerse y el paciente nota hormigueo o sensación de “labio dormido”. Esto es completamente normal, también la sensación de estar hinchado sin estarlo realmente.
Riesgos y efectos secundarios de la anestesia
La anestesia dental es muy segura y los efectos secundarios graves son extremadamente poco frecuentes.
Las molestias temporales más frecuentes son:
- Sensación de estar hinchado
- Hormigueo
- Labio o lengua dormida
- Pequeña molestia en la zona del pinchazo
- Dificultad temporal para hablar o masticar correctamente
Siempre recomendamos esperar a que desaparezca completamente el efecto de la anestesia antes de comer, especialmente para evitar que os mordáis accidentalmente labios o mejillas.
Hacer una buena historia médica del paciente es FUNDAMENTAL. Por ejemplo, aquellos que tengáis problemas cardiacos seréis candidatos al empleo de anestesia dental sin vasoconstrictor (mepivacaína).
¿Cuánto dura una anestesia dental?
Es una de las preguntas que más escuchamos en Clínica Dental Fleming.
La duración de la anestesia dental depende del tipo utilizado (lidocaína, articaína o mepivacaína), de la cantidad administrada y también de cada paciente.
De forma general:
- La anestesia local suele durar entre 1 y 3 horas
- La sensación de adormecimiento puede mantenerse algo más de tiempo
- En tratamientos complejos, el efecto puede prolongarse hasta 4 o 5 horas
Cuando hablamos de sedación consciente, la recuperación suele ser rápida, aunque recomendamos venir acompañado para mayor seguridad. No se puede conducir.
Si alguna vez se te queda media cara dormida durante horas, tranquilo: entra completamente dentro de lo normal.
¿Qué tratamientos requieren una anestesia dental?
La verdad es que muchos tratamientos dentales los realizamos con anestesia para garantizar que no sufráis molestia ni dolor, y con ello, además, estéis más tranquilos y cómodos.
Algunos de los más habituales son:
- Extracciones dentales
- Implantes dentales
- Endodoncias
- Empastes profundos
- Cirugía oral
- Tratamientos periodontales
- Limpiezas profundas
- Colocación de carillas en algunos casos
Incluso tratamientos aparentemente sencillos pueden requerir anestesia dependiendo de la sensibilidad del paciente. Por ejemplo, hay personas que para una limpieza “normal” prefieren anestesia por una sensibilidad dental elevada.
En nuestra filosofía de trabajo hay algo claro: si podemos hacer que el tratamiento sea más cómodo para ti, lo vamos a hacer.
Clínica Dental Fleming
En Clínica Dental Fleming nos caracterizamos por preocuparnos por nuestros pacientes DE VERDAD. Queremos que te sientas tranquilo, informado y acompañado en cada paso del tratamiento. Somos un equipo empático y para nosotras es prioritario vuestro bienestar.
Sabemos que muchas personas siguen teniendo miedo a la anestesia dental o al dentista en general, pero también sabemos que una buena experiencia con nosotras puede cambiar completamente esa percepción.
Apostamos por un trato cercano, explicaciones claras y tratamientos realizados con la máxima precisión y comodidad posible. Nuestros pacientes a lo largo de estos 17 años hablan por nosotras.
Porque venir al dentista no debería darte miedo. Y porque una sonrisa sana empieza, muchas veces, por sentirte en buenas manos.

