Autor: Autor: Dra. Lucía Gredilla – Ortodoncia e Infantil en Madrid
No lo paramos de repetir en la clínica: la higiene bucodental en la infancia es básica para prevenir caries y problemas de encías, pero además es muy importante porque nuestros hijos crean unos hábitos saludables que les acompañarán durante el resto de sus vidas.
En Fleming apostamos por una odontología preventiva, de ahí el tiempo que dedicamos a enseñaros a tener unos buenos cuidados para evitar enfermedades, que es siempre mucho mejor que tratarlas.
Por eso, con este artículo quiero ayudarte a conseguir que tus hijos se laven los dientes de forma sencilla, divertida y efectiva.
¿Por qué es importante enseñar a los niños a lavarse los dientes?
Muchos padres creen que los dientes de leche no necesitan demasiados cuidados porque acabarán cayéndose… ¡ERROR!
Los dientes de leche tienen funciones muy importantes:
1.Masticatoria: los niños necesitan esos dientes para triturar bien los alimentos y así tener unas correctas digestiones.
2.Estética / Psicológica: Los niños se fijan muchísimo en la boca y los dientes. Para ellos también es importante sonreír sin complejos. Y una buena autoestima en los niños es fundamental en su vida social.
3.Mantenedores de espacio: los dientes de leche guardan el espacio para los definitivos. Si nuestro hijo pierde un diente de leche antes de lo debido (todavía no está preparado para salir el definitivo) el espacio se cerrará y cuando ya esté listo para erupcionar se encontrará sin espacio.
Por tanto, deberíamos cuidar bien esos dientes de leche para que estén libres de enfermedades.
Sabemos que cuando los niños aprenden a cepillarse correctamente desde pequeños:
- Reducen el riesgo de caries infantiles.
- Mantienen unas encías más sanas.
- Evitan molestias, infecciones y sensibilidad dental.
- Desarrollan hábitos saludables para toda la vida.
- Mejoran su autonomía y responsabilidad.
Además, enseñar a lavar los dientes a los niños también ayuda a que las visitas al dentista sean mucho más positivas.
¿Cuándo se empiezan a lavar los dientes los niños?
Es la pregunta del millón entre los padres. La respuesta que damos es muy simple: Los dientes hay que cepillarlos desde el momento en el que salen.
Sí, desde que salen. Como son bebés, la forma más eficaz y sencilla es pasar una gasa húmeda por los dientes después de las tomas. Hay cepillos especiales para bebés suaves, los que son tipo “dedal” son bastante útiles en los primeros meses.
A partir de los 2 años, los niños pueden empezar a familiarizarse con el cepillado diario acompañados siempre por un adulto. Esto significa que el niño se lava los dientes (obviamente le hemos enseñado previamente), y luego nosotros le repasamos.
Entre los 6 y 8 años suelen adquirir la destreza suficiente para cepillarse solos, aunque es MUY importante supervisar la rutina (de hecho, esa supervisión se alargará todavía unos años más).
La clave está en convertir el lavado de dientes en un hábito cotidiano desde el principio. También explicarles el por qué es tan importante para su salud.
Pasos para lavar los dientes a los niños
Para muchos padres, conseguir que el momento del cepillado sea tranquilo puede convertirse en todo un reto. Hay seguir una rutina sencilla y clara, esto ayuda a que los niños entiendan mejor el proceso.
1.Preparar el cepillo y la pasta dental
El primer paso es elegir un cepillo adecuado para la edad del niño. Debe tener un cabezal pequeño y cerdas suaves para proteger las encías.
La pasta dental también debe ser infantil y contener la cantidad de flúor recomendada según la edad. Para los más pequeños, basta con una cantidad similar a un grano de arroz. Importante también enseñarles a enjuagarse, y que así no traguen la pasta de dientes.
Id con vuestro hijo a comprar un cepillo, y que lo elija él, los cepillos con sus personajes favoritos suelen triunfar.
2.Enseñar la técnica correcta de cepillado
Uno de los aspectos más importantes al enseñar a lavar los dientes a los niños es mostrarles cómo deben hacerlo correctamente.
El cepillado debe realizarse con movimientos suaves y circulares, limpiando todas las superficies de los dientes:
- Parte exterior.
- Parte interior.
- Zona de masticación.
- Lengua.
Fundamental también dedicar al menos dos minutos al cepillado.
Una canción para lavar dientes niños o temporizadores musicales para hacer más entretenido el proceso. Las canciones ayudan a que los pequeños mantengan el tiempo adecuado de cepillado mientras se divierten.
3.Revisar y ayudar
Aunque los niños quieran hacerlo solos, durante los primeros años es importante que un adulto supervise el cepillado.
Los padres pueden repasar las zonas más difíciles y asegurarse de que no quedan restos de comida. Esta ayuda es fundamental para evitar que el niño adquiera malos hábitos de higiene.
Además, acompañar a los hijos durante el cepillado también convierte el momento en una actividad compartida y positiva.
4.Enjuagar correctamente
Después del cepillado, los niños deben aprender a escupir la pasta y enjuagarse suavemente.
En edades tempranas es normal que algunos niños traguen parte de la pasta dental, por lo que siempre debe utilizarse una cantidad adecuada y productos específicos para niños.
5.Reforzar la rutina diaria
La constancia es esencial para consolidar el hábito.
Se recomienda que los niños se cepillen los dientes al menos dos veces al día:
- Después del desayuno.
- Antes de dormir.
Crear horarios estables ayuda a que los pequeños entiendan que cepillarse los dientes forma parte de su rutina diaria, igual que bañarse o vestirse.
También es importante felicitarles por sus avances y reforzar positivamente su esfuerzo.
¿Cómo lograr que cepillarse los dientes sea divertido?
Los niños aprenden mejor jugando. Se lo tenemos que mostrar como una actividad divertida, algunas herramientas que nos pueden ayudar son:
- Utilizar cepillos infantiles de colores, que los elijan ellos mismos.
- Poner una canción para lavar dientes niños.
- Usar relojes de arena o temporizadores.
- Inventar juegos relacionados con los dientes.
- Crear calendarios de cepillado con pegatinas.
Cuando el cepillado de dientes se asocia con emociones positivas, resulta mucho más fácil mantener el hábito.
Enseñar la técnica correcta con paciencia
Cada niño aprende a su ritmo. Algunos adquieren rápidamente la técnica de cepillado y otros necesitan más tiempo.
Lo más importante es evitar convertir el momento en una obligación negativa. La paciencia, el ejemplo y la repetición son fundamentales.
Los niños suelen imitar lo que hacen los adultos, por lo que cepillarse los dientes junto a ellos puede ser una excelente forma de motivación.
Establecer una rutina consistente
La rutina aporta seguridad a los niños.
Intentar mantener siempre los mismos horarios ayuda a evitar discusiones y facilita que el cepillado forme parte natural del día.
Por ejemplo:
- Cepillado después del desayuno.
- Cepillado antes de ir al colegio.
- Cepillado antes de dormir.
Cuando la rutina se mantiene de forma constante, los niños terminan integrándola automáticamente.
Supervisión y apoyo continuo
Aunque los niños ganen independencia, el acompañamiento de los padres es fundamental.
También es recomendable revisar periódicamente el estado del cepillo dental y cambiarlo aproximadamente cada tres meses o antes si las cerdas están deterioradas.
Visitas regulares al dentista
Las revisiones periódicas son fundamentales para cuidar la salud oral infantil.
Las visitas al dentista ayudan a:
- Detectar caries a tiempo.
- Controlar el desarrollo dental y maxilofacial.
- Resolver dudas sobre higiene oral.
- Corregir malos hábitos.
- Familiarizar al niño con el entorno dental.
En Clínica Dental Fleming recomendamos realizar revisiones periódicas desde los 2-3 años. Cuando nos conocen desde pequeños y hemos jugado con ellos a que le den al botón del agua para llenarse un vaso y beber y se han ido con su “globo-guante” ganamos algo muy importante también: su confianza y tranquilidad.
Superando los desafíos comunes con Clínica Dental Fleming
Es completamente normal que algunos niños rechacen el cepillado, se cansen rápido o pierdan interés.
Cada etapa infantil presenta desafíos diferentes, pero con constancia y el apoyo de los padres y el nuestro es posible crear hábitos saludables duraderos.
Todo el equipo de Clínica Dental Fleming se esfuerza al máximo para que los más pequeños se sientan cómodos y seguros en cada visita. Nos gustan los niños, todas somos madres, y eso… se nota.
La importancia de crear hábitos saludables desde la infancia
Aprender a cuidar los dientes desde pequeños tiene un impacto directo en la salud futura.
Los hábitos adquiridos durante la infancia suelen mantenerse en la edad adulta, por lo que enseñar a los niños a cepillarse correctamente es una inversión en bienestar y calidad de vida.
Con paciencia, ejemplo y una rutina adecuada, el cepillado puede convertirse en un momento positivo y natural para toda la familia.
En Clínica Dental Fleming queremos ayudarte a proteger la sonrisa de tus hijos desde el primer día. Si tienes dudas sobre higiene dental infantil o quieres realizar una revisión, nuestro equipo estará encantado de acompañarte.

