ENSEÑO MUCHA ENCÍA AL SONREIR Y NO ME GUSTA…¿QUÉ PUEDO HACER?

La razón de que nos parezca antiestética una sonrisa gingival es que el cerebro identifica como bella una sonrisa cuando existe una proporción áurea entre tres elementos: labios, encía y dientes. De modo, que cuando una sonrisa consta de unos bonitos labios, unos dientes alineados y blancos, pero el tamaño de encía que queda visible es demasiado grande nos
parece que algo falla.

Tratamiento de la sonrisa gingival.

El tratamiento de la sonrisa gingival empieza, como siempre por un buen estudio diagnóstico. Lo primero que hacemos es pedir al paciente que sonría, así normalmente conseguimos lo que nosotros llamamos una sonrisa “franca”. Luego intentamos hacer reír al paciente para obtener una máxima sonrisa. Tomamos fotografías y medimos qué ocurre en cada una de ellas. Cada paciente tiene sus particularidades, pero por resumir, nos podemos encontrar con los siguientes escenarios:

Paciente tipo 1: El tamaño de los dientes es muy pequeño debido a una “Erupción pasiva”: la encía es muy gruesa y cubre más diente del que debería. En este caso realizamos una gingivectomía con bisturí eléctrico, gracias al cual el postoperatorio es prácticamente imperceptible.

Paciente tipo 2: El tamaño de diente es pequeño, pero esta vez la encía no cubre más diente del que debiera. La técnica de tratamiento indicada sería un alargamiento coronario (remodelamos hueso y encía). Estos pacientes suelen requerir carillas de composite o porcelana para terminar de obtener una sonrisa estética.

Paciente tipo 3: Existe un problema de oclusión y los dientes y el hueso están “descolgados”. En este caso lo ideal sería resolver todos los problemas con Ortodoncia, una buena mordida es fundamental para la salud bucodental y mediante este tratamiento se pueden llevar los dientes y el hueso a su posición correcta, sin necesidad de realizar las técnicas anteriores si el tamaño de los dientes es adecuado.

Paciente tipo 4: Los dientes son de tamaño normal y el problema únicamente aparece en máxima sonrisa. (esto nos puede ocurrir en los casos 1 y 2 una vez realizado el tratamiento conveniente en cada uno de ellos, a veces es tan leve que el paciente ya está plenamente satisfecho).
Cuando esto ocurre bien podemos recurrir a una técnica llamada reposicionamiento del labio; se trata de una pequeña cirugía intraoral que reduce el fondo de vestíbulo, haciendo que el paciente no “suba” tanto el labio en máxima sonrisa. O bien, podemos
inyectar ácido hialurónico con una técnica especialmente ideada para este fin, su efecto viene a durar 18 meses aproximadamente.

Paciente tipo 5: El maxilar está tan “descolgado” que el paciente precisa cirugía ortognática.

Además de la encía podemos mejorar muchos otros elementos de la sonrisa con diversos tratamientos dentales. Pero sin duda mostrar una proporción de encía adecuada en la sonrisa es clave.



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