Autor: Dra. Aída Grandioux – Odontóloga en Madrid
¿Alguna vez has tomado un helado, o una bebida fría y has sentido un dolor breve, intenso y bastante desagradable en uno o varios dientes? Yo, sí. Soy la Dra. Aída Grandioux y este artículo lo redacto no sólo como odontóloga sino como paciente que sufre de sensibilidad en los dientes.
La sensibilidad dental, también conocida como hipersensibilidad dentinaria es un problema bastante frecuente en consulta y, aunque no es grave, no debemos acostumbrarnos a convivir con esa molestia. Lo que es importantísimo es distinguir entre la sensibilidad dental y el dolor que provocan ciertas patologías dentales.
En este artículo quiero explicarte cuáles son las principales causas de la sensibilidad dental, qué podemos hacer para aliviarla y qué tratamientos existen para evitar que vuelva a aparecer.
¿Qué es la sensibilidad dental?
La sensibilidad dental es un dolor o molestia que aparece cuando los dientes entran en contacto con determinados estímulos, especialmente el frío, los alimentos dulces o ácidos, e incluso durante el cepillado.
En condiciones normales, la parte interna del diente está protegida por el esmalte y, en la zona de la raíz, por el cemento y los tejidos de la encía. Cuando esta protección se pierde o disminuye, la dentina puede quedar expuesta.
La dentina contiene pequeños conductos (los túbulos dentinarios) que comunican con la parte interna del diente (pulpa). Cuando determinados estímulos llegan a ellos, pueden provocar esa sensación de dolor agudo y momentáneo que caracteriza a la sensibilidad.
Cuando un paciente me pregunta cómo quitar la sensibilidad dental, mi respuesta es: lo primero que vamos a hacer es averiguar qué está provocándola.
¿Por qué debemos combatir la hipersensibilidad?
Aunque la sensibilidad dental pueda parecer una molestia menor, puede llegar a afectar bastante a nuestro día a día.
Cuando tenemos los dientes sensibles podemos empezar a evitar alimentos y bebidas que nos gustan, como helados, bebidas frías o determinados alimentos ácidos. Además, algunas personas reducen el tiempo o la intensidad del cepillado porque les resulta incómodo, lo que puede favorecer la acumulación de placa bacteriana y esto puede acarrear problemas tanto para los dientes como la encía.
Por otro lado, la sensibilidad no siempre aparece simplemente porque tengamos unos dientes “especialmente sensibles”. En ocasiones puede estar relacionada con una retracción de las encías, desgaste del esmalte, enfermedad periodontal o bruxismo.
Por eso considero importante no limitarse a intentar aliviar el síntoma, sino descubrir su origen.
Principales causas de la sensibilidad dental
Existen diferentes causas de la sensibilidad en los dientes y conocerlas nos ayuda a prevenirla.
Blanqueamiento dental
El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos estéticos que puede producir sensibilidad de manera temporal en algunas personas.
Los productos utilizados durante el blanqueamiento pueden atravesar el esmalte y provocar una sensibilidad transitoria. No significa que el tratamiento sea perjudicial, pero sí que debe realizarse de manera adecuada y siguiendo las indicaciones del profesional.
Si ya tienes sensibilidad antes de realizar un blanqueamiento, es especialmente importante comentarlo con tu dentista para valorar el estado de tus dientes y elegir el procedimiento más adecuado.
Cepillarse los dientes con demasiada fuerza
Aunque pueda parecer que cepillarnos con mucha fuerza consigue una limpieza mejor, ocurre todo lo contrario.
Un cepillado excesivamente agresivo puede contribuir al desgaste del esmalte y a la retracción de las encías, dejando expuestas zonas del diente que deberían estar protegidas.
Por eso recomiendo utilizar un cepillo de dureza intermedia y realizar movimientos suaves, sin ejercer una presión excesiva. Una buena higiene dental no consiste en cepillarnos con más fuerza, sino en hacerlo correctamente como ya hemos visto en artículos anteriores.
Ingerir alimentos ácidos
Los alimentos y bebidas ácidas pueden favorecer la erosión del esmalte dental. Refrescos, bebidas energéticas, zumos cítricos, determinados alimentos o incluso un consumo frecuente de productos ácidos pueden contribuir, especialmente si se consumen con mucha frecuencia.
Cuando el esmalte se debilita, la dentina puede quedar más expuesta y aparecer sensibilidad.
No se trata necesariamente de eliminar todos estos alimentos de nuestra alimentación, sino de controlar su frecuencia y mantener unos buenos hábitos de higiene y prevención.
Enfermedad de las encías
La enfermedad periodontal también puede estar detrás de la sensibilidad dental.
Cuando las encías se retraen, la raíz del diente puede quedar parcialmente expuesta. Esta zona no está protegida por el esmalte y, por tanto, es mucho más susceptible a los estímulos externos.
Si además observamos sangrado, inflamación, mal aliento o cambios en la posición de las encías, es importante acudir a revisión para valorar si existe algún problema periodontal.
Bruxismo
El bruxismo, es decir, apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria, puede provocar un desgaste progresivo de las estructuras dentales, lo que a su vez puede dar lugar a sensibilidad dental.
Por otro lado el bruxismo puede provocar también recesiones en la encía dejando al descubierto la raíz del diente más sensible.
Si sospechamos que apretamos los dientes, debemos estudiarlo y tratarlo. No solo por la sensibilidad, el desgaste y la recesión de encías, sino por otros problemas como fracturas dentales, dolor muscular o molestias en la articulación temporomandibular.
Elegir dentífricos abrasivos
No todos los dentífricos son iguales. Algunos productos pueden presentar un mayor poder abrasivo y, si se utilizan de forma inadecuada o junto con un cepillado demasiado intenso, pueden contribuir al desgaste de la superficie dental.
Si tienes sensibilidad, podemos recomendarte un dentífrico específico para dientes sensibles que ayude a disminuir las molestias. Yo misma lo llevo usando años y puedo decir que prácticamente ya no tengo sensibilidad dental.
¿Cómo aliviar la sensibilidad dental?
Entonces, ¿cómo aliviar la sensibilidad dental?
Dependerá de la causa.
Si tenemos unos dientes sensibles, pero que no tienen defecto de esmalte o recesión de encía, emplearemos productos específicos para tratar la sensibilidad dental. Especialmente una pasta dentífrica y un gel desensibilizante.
Si la sensibilidad dental está provocada por recesión de encía, lo más correcto sería tratar esa recesión con alguna terapia mucogingival como injertos. Además en este caso también tendríamos que ver por qué se ha producido dicha recesión y eliminar la causa o tratarla. En el caso de existir bruxismo tendríamos que optar además por una férula de descarga. Si hay enfermedad periodontal, raspajes y mantenimiento.
En cuanto al mejor producto para la sensibilidad dental, os puedo decir que nosotros llevamos años recomendando (de hecho, os la regalamos de muestra en la primera consulta) una pasta de dientes específica y en los casos más agudos además un gel. Aquí no puedo nombrar marcas, pero en la clínica por supuesto que sí. Yo misma llevo mucho tiempo empleando esa pasta de dientes y puedo decir que apenas tengo sensibilidad.
Eso sí, hay que ser constante con los productos específicos para mantener su efecto a lo largo del tiempo.
Algo muy importante que quiero que quede claro, es que si sientes sensibilidad dental debes acudir a una revisión para saber por qué, qué la provoca y, por tanto, cómo tratarla.
Soluciones para evitar que la sensibilidad dental vuelva
La mejor manera de evitar que la sensibilidad vuelva a aparecer es tratar la causa que la está provocando.
Si existe una retracción de encías, una caries, desgaste dental, enfermedad periodontal o bruxismo, será necesario actuar sobre ese problema. En algunos casos también podemos utilizar tratamientos profesionales destinados a disminuir la sensibilidad y proteger las zonas expuestas.
Por eso, cuando un paciente me pregunta qué es bueno para la sensibilidad de los dientes sensibles, mi respuesta depende siempre de cuál sea el origen.
La prevención también desempeña un papel fundamental: una correcta técnica de cepillado, revisiones periódicas, una alimentación equilibrada y evitar hábitos que favorezcan el desgaste dental pueden ayudarnos a mantener nuestros dientes protegidos durante más tiempo.
Por supuesto, evita pastas de dientes abrasivas o tratamientos sin supervisión profesional.
¿Tienes problemas de sensibilidad? En Clínica Dental Fleming te asesoramos
Si notas un dolor breve pero intenso al tomar algo frío, al comer determinados alimentos o incluso al cepillarte, no tienes por qué acostumbrarte a vivir con ello.
En Clínica Dental Fleming estudiamos cada caso de manera individual para determinar cuál es la causa de la sensibilidad dental y recomendar el tratamiento más adecuado.
Porque para cómo quitar la sensibilidad dental no existe una solución única: primero tenemos que saber por qué aparece.
Si tienes sensibilidad en los dientes, podemos ayudarte a recuperar el bienestar y a proteger tu sonrisa para que puedas volver a comer, beber y cepillarte los dientes con normalidad.
Pide cita en Clínica Dental Fleming y estaremos encantados de asesorarte.

